El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, lanzó una advertencia este martes sobre la posibilidad de aumentar los impuestos a la propiedad para enfrentar el déficit presupuestario de la ciudad, a menos que se implementen gravámenes más altos para los ciudadanos más adinerados.
En una conferencia de prensa, Mamdani expuso las dos opciones disponibles para cerrar la brecha fiscal: «La primera opción es la más sostenible y justa: incrementar los impuestos a los más ricos y a las corporaciones, corrigiendo así el desequilibrio entre lo que la ciudad aporta al estado y lo que recibe a cambio».
El alcalde enfatizó que, si no se toma esta medida, Nueva York «se verá obligada» a elevar los impuestos a la propiedad y a utilizar sus reservas, lo que podría «debilitar nuestra base fiscal a largo plazo» y trasladar la carga de la crisis a los neoyorquinos de clase trabajadora y media.
Durante la presentación de su presupuesto preliminar para el año fiscal 2027, Mamdani propuso un aumento en el impuesto sobre la renta personal para aquellos neoyorquinos con ingresos superiores a un millón de dólares anuales, así como un incremento en los impuestos para las empresas más rentables.
El presupuesto preliminar, que asciende a 127,000 millones de dólares, contempla un aumento del 9.5% en el impuesto a la propiedad, lo que se espera que ayude a cubrir un déficit de 5,400 millones de dólares en los próximos dos años.
