Glasgow (Escocia), Una columna de fuego y humo negro se alzó este domingo sobre el corazón de Glasgow cuando un incendio de grandes proporciones devoró el edificio Forsyth, una estructura victoriana catalogada como patrimonio histórico que lleva en pie desde 1851, en plena Union Street. El siniestro, que comenzó en los bajos comerciales de un establecimiento dedicado a la venta de cigarrillos electrónicos, se propagó con tal violencia que en pocas horas consumió las cuatro plantas del inmueble y provocó el derrumbe de su icónica cúpula, dejando en pie tan solo la fachada exterior.
Las imágenes captadas por transeúntes y medios de comunicación mostraron las llamas anaranjadas envolviendo los marcos de las ventanas y devorando el techo abovedado mientras la noche caía sobre la ciudad escocesa. Un parlamentario escocés comparó la escena con los destrozos que dejó el bombardeo alemán sobre el Reino Unido durante la Segunda Guerra Mundial. «Es una carcasa calcinada. Parece algo sacado del Blitz», declaró Paul Sweeney a la BBC.
Un operativo de emergencia sin precedentes
En su momento más crítico, el Servicio de Bomberos y Rescate de Escocia movilizó 18 unidades de extinción y recursos especializados, entre ellos tres vehículos de gran alcance vertical, para combatir el incendio. Más de 60 profesionales trabajaron durante horas sin descanso para evitar que las llamas se propagaran a la Estación Central de Glasgow, cuyas paredes actuaron como cortafuegos natural. El fuego se declaró alrededor de las 15:46 horas, hora local, y testigos reportaron una explosión inicial seguida de grandes columnas de humo visibles desde distintos puntos del centro de la ciudad.
Además del edificio principal, el incendio arrasó por completo una peluquería y una cafetería ubicadas en los locales comerciales de la planta baja. La cafetería Sexy Coffee confirmó en redes sociales que su establecimiento fue destruido, aunque prometió reconstruirlo. Pese a la magnitud del desastre, no se registraron víctimas entre la población civil ni entre los efectivos de emergencia.
Caos en la red ferroviaria escocesa
El impacto sobre la movilidad fue inmediato. La red ferroviaria escocesa anunció el cierre de la Estación Central de Glasgow hasta nuevo aviso, con todos los servicios suspendidos. La operadora ScotRail, por su boca de su director de servicios Mark Ilderton, precisó que los trenes que circulan por la planta baja del complejo podrán continuar su recorrido habitual, pero sin efectuar parada en la estación. Glasgow Central opera con conexiones regulares a lo largo del Reino Unido, incluidos enlaces directos con Edimburgo y Londres, y es considerada la estación más transitada de Escocia. Las autoridades no ofrecieron una estimación de cuándo podría reanudarse el servicio con normalidad.
Como medida preventiva, las autoridades locales recomendaron a los residentes mantener sus ventanas cerradas para evitar la inhalación de gases tóxicos provenientes de la zona afectada. La Policía acordonó Union Street entre Gordon Street y St Vincent Street, y el Hotel Voco Grand Central fue evacuado de forma preventiva.
Consternación institucional y evaluación de daños
El primer ministro de Escocia, John Swinney, publicó en la red social X que se encontraba «profundamente preocupado» por el incendio e instó a la ciudadanía a seguir las recomendaciones de viaje, evitar la zona y mantenerse a salvo. Asimismo, expresó su agradecimiento a todos los cuerpos de emergencia que participaron en las labores de extinción.
Las autoridades escocesas han iniciado una evaluación de los daños estructurales del inmueble, cuyo valor patrimonial es considerado incalculable. La investigación oficial sobre el origen exacto y las circunstancias del siniestro no comenzará formalmente hasta que las llamas queden completamente extinguidas y la zona sea declarada segura para el acceso de los peritos.