Miami, Estados Unidos 17 de marzo de 2026 La selección de Venezuela logró una histórica remontada al vencer 4-2 a Italia en el loanDepot Park de Miami, asegurando su clasificación a la primera final de su historia en el Clásico Mundial de Béisbol. El conjunto dirigido por Omar López reaccionó en la séptima entrada con una ofensiva oportuna y se apoyó en un sólido trabajo de su cuerpo de lanzadores para contener a la escuadra italiana.
El encuentro comenzó con Italia mostrando agresividad ofensiva. La novena europea abrió el marcador tras un boleto negociado por J.J. D’Orazio, que preparó el escenario para que Zac Dezenzo impulsara la primera carrera. Poco después, un rodado de Dante Nori permitió que Jac Caglianone cruzara el plato, ampliando la ventaja italiana y colocando presión temprana sobre el conjunto venezolano.
Italia, dirigida por el estratega Francisco Cervelli, mantuvo el control en los primeros episodios gracias a un pitcheo efectivo y a una defensa sólida que limitó las oportunidades ofensivas del rival. La respuesta venezolana llegó con el poder de Eugenio Suárez, quien conectó un cuadrangular solitario que redujo la diferencia y encendió la esperanza de los aficionados presentes en el estadio de Miami.
Ese batazo no solo cambió la dinámica del encuentro, sino que también marcó un punto de inflexión para la ofensiva vinotinto, que comenzó a presionar con mayor frecuencia al pitcheo italiano. Aun así, el partido se mantuvo cerrado durante varias entradas, con ambos equipos dependiendo del trabajo de sus lanzadores para evitar que el marcador volviera a moverse.
La séptima entrada que cambió la historia
El momento decisivo llegó en la séptima entrada, cuando Venezuela desató una ofensiva clave que terminó inclinando el juego. Tres sencillos consecutivos de Ronald Acuña Jr., Maikel García y Luis Arráez permitieron armar un rally ofensivo que produjo las carreras necesarias para darle la vuelta al marcador.
La combinación de velocidad, contacto y presión constante sobre la defensa italiana terminó por romper el equilibrio del partido. En ese episodio, Venezuela fabricó tres carreras que sellaron la remontada y encaminaron el triunfo.
“La séptima entrada fue el reflejo del carácter de este equipo; nunca dejamos de creer”, señaló un integrante del cuerpo técnico venezolano tras el encuentro.
El pitcheo venezolano selló la victoria
Después de tomar la ventaja, el cuerpo de lanzadores de Venezuela fue determinante para mantener a raya a la ofensiva italiana. Los relevistas vinotinto controlaron el ritmo del juego en los últimos episodios, evitando cualquier intento de reacción por parte del equipo europeo y preservando la ventaja hasta el último out.
El bullpen venezolano realizó un trabajo sobresaliente durante el encuentro, limitando a Italia y asegurando el resultado que coloca a Venezuela en la gran final del torneo. El manejo del bullpen por parte del mánager Omar López resultó clave para cerrar el partido y asegurar el triunfo.
Con esta victoria, Venezuela disputará por primera vez la final del Clásico Mundial de Béisbol, donde buscará conquistar el título ante Estados Unidos en el mismo escenario de Miami.