La República Dominicana y una delegación de alto nivel de las Naciones Unidas avanzaron en la coordinación de esfuerzos para respaldar el despliegue de una fuerza de seguridad en Haití, con énfasis en el papel de la Oficina de Apoyo de la ONU (UNSOH) y su articulación con la misión política BINUH.
Coordinación internacional para la seguridad en Haití
Durante un encuentro oficial celebrado en Santo Domingo, representantes del Ministerio de Relaciones Exteriores (Mirex) y de la Organización de las Naciones Unidas analizaron los principales componentes operativos de la UNSOH, instancia clave para facilitar apoyo logístico y técnico en escenarios de crisis.
La delegación internacional explicó cómo esta oficina contribuye al despliegue de la fuerza de seguridad en Haití, referida como GSF, destacando su rol en la planificación, el soporte y la coordinación con la Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haití (BINUH), que lidera los esfuerzos políticos en el terreno.
El intercambio forma parte de una agenda más amplia de cooperación regional ante la persistente inestabilidad haitiana, que ha motivado la participación de múltiples actores internacionales.
Participación de altos funcionarios
En la reunión estuvieron presentes la subsecretaria general de la ONU y jefa de la UNSOH, Daniela Kroslak, así como la coordinadora residente del organismo en el país, Julia Ramírez, junto a otros representantes internacionales.
Por la parte dominicana, acompañaron al canciller el viceministro de Política Exterior Multilateral, Rubén Silié, y funcionarios del Mirex, quienes reiteraron el interés del país en contribuir a soluciones sostenibles para la crisis en Haití desde el marco del derecho internacional.
“La coordinación efectiva entre los organismos internacionales y los países de la región es fundamental para garantizar resultados concretos en Haití”, señalaron fuentes vinculadas al encuentro.
El rol de la UNSOH y su articulación con la BINUH
Uno de los puntos centrales fue la explicación técnica sobre la estructura y funciones de la UNSOH, concebida como un mecanismo de apoyo operativo para misiones complejas. Su labor incluye facilitar recursos, logística y capacidades estratégicas necesarias para el despliegue de fuerzas en contextos de alta vulnerabilidad.
En ese sentido, la coordinación con la BINUH resulta clave, ya que esta última mantiene el mandato político y de estabilización institucional en Haití. La integración de ambos esfuerzos busca optimizar la respuesta internacional ante la crisis multidimensional que enfrenta el país vecino.
Contexto regional y desafíos
Haití atraviesa una profunda crisis, marcada por la violencia de grupos armados, la debilidad institucional y el deterioro económico, lo que ha generado preocupación en toda la región del Caribe. La comunidad internacional ha intensificado sus esfuerzos para apoyar iniciativas de seguridad y gobernanza.

La República Dominicana, por su cercanía geográfica y vínculos históricos, ha mantenido una posición activa en los debates multilaterales, promoviendo soluciones coordinadas y sostenibles.
Implicaciones del encuentro
El diálogo entre la ONU y el Gobierno dominicano refuerza la cooperación internacional en un momento crítico para Haití. La definición clara de roles entre la UNSOH y la BINUH, junto con el respaldo regional, podría acelerar la implementación de medidas concretas en materia de seguridad.
Este tipo de encuentros también consolida el papel de la diplomacia dominicana en escenarios multilaterales, al tiempo que subraya la urgencia de una respuesta articulada frente a una crisis que trasciende fronteras.
La evolución de estas coordinaciones será determinante para evaluar la eficacia de la intervención internacional y su impacto en la estabilidad de Haití en los próximos meses.
