La justicia dominicana pospuso una audiencia clave en un caso de homicidio que ha generado atención pública. Un tribunal en Santiago aplazó este martes la solicitud de medida de coerción contra siete motoristas acusados de la muerte de un conductor, ocurrida tras una persecución el pasado 17 de abril, con el fin de garantizar el debido proceso.
El juez José Rafael D’ Asís, coordinador de los Juzgados de la Instrucción de la provincia Santiago, reprogramó la audiencia para el lunes 27 de abril a las 9:00 de la mañana.
De acuerdo con lo expuesto en sala, la decisión se debió a que la defensa de los imputados no había sido debidamente notificada sobre la querella ni sobre las pruebas presentadas por el Ministerio Público. El tribunal consideró que avanzar sin ese requisito vulneraría el derecho fundamental a la defensa.
Según fuentes judiciales, la medida busca asegurar igualdad de condiciones para todas las partes antes de iniciar el conocimiento de la solicitud de coerción.
El Ministerio Público solicita prisión preventiva contra los siete acusados, a quienes señala de haberse asociado para perseguir y atacar al conductor Deivy Carlos Abreu Quezada.
Los imputados son Adony Antonio Ureña Ventura, Andrés Monclú González, Carlos Andrés Roa Morán, Miguel García Balbuena, Joanfry Joel Núñez, Juan Carlos Soto Ortiz y Kevin Francisco Metz Cruz.
Según el expediente acusatorio, el grupo habría interceptado a la víctima tras una persecución de varios kilómetros en la Circunvalación Sur, en el sector Ensanche Bermúdez, en Santiago.
El conductor, que trabajaba en un camión recolector de desechos, murió en el hospital Presidente Estrella Ureña tras recibir heridas de arma blanca, según informes preliminares citados por el órgano acusador.
Las circunstancias que originaron el hecho siguen bajo versiones contrapuestas.
De acuerdo con el Ministerio Público, el incidente se desencadenó tras un roce vehicular. La acusación sostiene que varios motoristas intentaron obligar al conductor a detenerse, pero este continuó la marcha al percibir una actitud agresiva.
El expediente también indica que uno de los involucrados —quien permanece prófugo— habría colocado su motocicleta frente al camión para forzar su detención, siendo arrastrada por el vehículo.
Posteriormente, según las autoridades, el grupo habría perseguido al conductor hasta interceptarlo en las cercanías del Palacio de Justicia, donde la víctima intentó refugiarse.
Por su parte, la defensa de los imputados presenta una versión distinta. Según sus alegatos, el conflicto no habría sido provocado por un incidente vial, sino por una supuesta deuda económica atribuida a la víctima. Este extremo no ha sido confirmado por fuentes independientes.
Implicaciones legales
El aplazamiento de la audiencia no implica una decisión sobre la culpabilidad o inocencia de los acusados, sino un paso procesal orientado a garantizar el cumplimiento de las normas judiciales.
En el sistema penal dominicano, medidas de coerción como la prisión preventiva se aplican para asegurar la presencia de los imputados durante el proceso y evitar riesgos como la fuga o la obstrucción de la investigación.
Especialistas en procesos similares señalan que la correcta notificación de las partes es un requisito esencial para la validez de cualquier decisión judicial.
El caso ha situado en el centro del debate la seguridad vial y la escalada de conflictos derivados de incidentes de tránsito en entornos urbanos.
En contextos internacionales, hechos similares se han analizado como expresiones de violencia interpersonal vinculadas a tensiones sociales y a la falta de mecanismos de mediación inmediata. Aunque no existen cifras oficiales actualizadas para este caso específico, organismos regionales han advertido sobre el aumento de disputas violentas relacionadas con el tránsito en varias ciudades de América Latina.
Además, el proceso judicial en curso será observado como un indicador del respeto al debido proceso en el sistema penal dominicano, especialmente en casos de alto interés público.
“El tribunal consideró necesario garantizar el derecho de defensa antes de continuar con el proceso”.
La audiencia reprogramada para el 27 de abril será determinante para definir las medidas cautelares contra los acusados y el curso inmediato del caso.
Mientras las autoridades continúan la búsqueda de uno de los implicados que permanece prófugo, el proceso avanza bajo la expectativa de que se esclarezcan los hechos y se establezcan responsabilidades conforme a la ley.
El desarrollo del caso podría sentar precedentes en la forma en que se abordan los conflictos derivados de incidentes viales en la República Dominicana y su tratamiento en el sistema judicial.
