La política disciplinaria de las Grandes Ligas de Béisbol (MLB) vuelve a quedar bajo escrutinio tras la decisión judicial emitida en República Dominicana contra el pelotero dominicano Wander Franco. Aunque un tribunal le otorgó un perdón judicial luego de declararlo culpable de abuso psicológico y sexual contra una adolescente, MLB conserva la facultad de imponer sanciones independientes.
Caso Wander Franco
El tribunal colegiado de Puerto Plata declaró culpable a Franco este lunes por abuso psicológico y sexual contra una adolescente, según la decisión judicial difundida en República Dominicana.
No obstante, los jueces le concedieron un perdón judicial, una figura contemplada en el sistema penal dominicano que permite eximir del cumplimiento de la pena bajo determinadas circunstancias legales.
La decisión fue adoptada por los magistrados José Ramón Núñez, quien presidió el tribunal; Jenny Amarilis Martínez y Praire Ruiz, designados para conocer el nuevo juicio ordenado previamente por la Corte de Apelación del Departamento Judicial de Puerto Plata.
En el mismo proceso, el tribunal condenó a 10 años de prisión a Martha Vanessa Chevalier, madre de la menor involucrada en el caso.
Hasta el momento, MLB no ha anunciado oficialmente una resolución disciplinaria definitiva respecto al jugador dominicano, quien permanece apartado administrativamente de las actividades del béisbol profesional estadounidense.
Cómo funciona la política disciplinaria de MLB
Desde 2015, MLB aplica una Política Conjunta sobre Violencia Doméstica, Agresión Sexual y Abuso Infantil acordada con la Asociación de Jugadores.
La normativa otorga al comisionado de Grandes Ligas la facultad de imponer sanciones tras investigaciones internas independientes, incluso en ausencia de condenas penales o cuando los procesos judiciales concluyen sin prisión efectiva.
El endurecimiento de estas políticas respondió a crecientes presiones sociales y deportivas en Estados Unidos para que las ligas profesionales adoptaran medidas más estrictas frente a casos de violencia de género y abuso sexual.
Bajo esa política, varios jugadores han sido suspendidos durante la última década.
Antecedentes en Grandes Ligas
Uno de los casos más notorios fue el del lanzador Trevor Bauer, suspendido inicialmente por 324 partidos en 2022 tras acusaciones de agresión sexual. Aunque nunca fue condenado penalmente, un arbitraje redujo posteriormente la sanción a 194 juegos.
Otro caso relevante fue el del mexicano Julio Urías, apartado indefinidamente por MLB luego de un nuevo incidente de violencia doméstica en 2023. Desde entonces, ningún equipo de Grandes Ligas ha anunciado su contratación.
También fueron sancionados bajo la política disciplinaria de MLB jugadores como Aroldis Chapman, José Reyes, Roberto Osuna y Marcell Ozuna, con suspensiones que oscilaron entre 20 y 75 partidos.
Estos antecedentes muestran que las consecuencias deportivas dentro de MLB pueden desarrollarse de manera paralela e independiente a las decisiones de los tribunales penales.
Implicaciones para el béisbol y la imagen de MLB
El caso de Wander Franco representa una prueba significativa para la política de conducta implementada por Grandes Ligas durante la última década.
Analistas deportivos consideran que la respuesta de MLB será observada de cerca tanto por organizaciones de derechos civiles como por aficionados, patrocinadores y equipos profesionales.
El caso también reabre el debate sobre la relación entre justicia penal y sanciones deportivas privadas, especialmente cuando las decisiones judiciales no implican prisión efectiva o condenas tradicionales.
Para República Dominicana uno de los principales exportadores de talento hacia MLB el proceso adquiere además una dimensión social y deportiva de alto impacto debido a la relevancia internacional del jugador y la influencia cultural del béisbol en el país.
MLB puede imponer medidas disciplinarias propias “al margen del desenlace penal”, según establece la política conjunta sobre violencia doméstica y abuso sexual de Grandes Ligas.
Mientras el fallo judicial en República Dominicana marca un nuevo capítulo en el caso de Wander Franco, la atención se centra ahora en la decisión que adoptará MLB. La resolución de Grandes Ligas podría definir no solo el futuro profesional del jugador dominicano, sino también la forma en que el béisbol continúa aplicando sus políticas disciplinarias frente a casos de violencia y conducta inapropiada fuera del terreno de juego.
