Las autoridades venezolanas informaron este miércoles la declaración de un estado de emergencia constitucional tras registrarse dos fuertes movimientos telúricos que, según reportes oficiales, afectaron amplias zonas del país. El Gobierno activó un operativo nacional de respuesta para asistir a los afectados, evaluar daños y coordinar las labores de rescate.
Cómo ocurrió
De acuerdo con la información divulgada por el Ejecutivo venezolano, los sismos se registraron alrededor de las 6:00 de la tarde y habrían impactado diversas regiones del territorio nacional.
Entre las áreas señaladas por las autoridades figuran sectores de Caracas, así como los estados Miranda, La Guaira, Carabobo, Falcón, Yaracuy, Aragua, Trujillo y Zulia.

Tras los movimientos telúricos, organismos de protección civil, cuerpos de rescate y autoridades locales iniciaron labores de búsqueda de víctimas, evaluación estructural y asistencia a las comunidades afectadas.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció la activación de un Estado Mayor de Contingencia para coordinar la respuesta gubernamental.
Según el comunicado oficial, las clases fueron suspendidas durante el resto de la semana. Asimismo, las actividades laborales consideradas no esenciales quedaron paralizadas temporalmente para facilitar las operaciones de emergencia.
Las autoridades reportaron interrupciones del servicio eléctrico en Caracas y La Guaira. No obstante, indicaron que los sistemas de agua potable y telecomunicaciones continuaban operando de manera general.
Asimismo, el servicio del Metro y el sistema ferroviario fueron suspendidos de forma preventiva, mientras que el Aeropuerto Internacional de Maiquetía habría cesado sus operaciones debido a daños reportados en sus instalaciones.
Operativo nacional de respuesta
El Estado Mayor de Contingencia quedó integrado por altos funcionarios del Gobierno venezolano, incluidos los vicepresidentes sectoriales responsables de las áreas de seguridad, infraestructura, desarrollo social y economía.
La coordinación general de las operaciones fue asignada al comandante general de la Guardia Nacional Bolivariana, mayor general Juan Ernesto Sulbarán Quintero, según informó el Ejecutivo.
Paralelamente, la red hospitalaria pública y privada fue activada para atender posibles víctimas y lesionados. El Gobierno también solicitó la incorporación inmediata de médicos, enfermeras y demás personal sanitario a sus centros de trabajo.
Las autoridades habilitaron además una plataforma digital destinada a recibir reportes ciudadanos relacionados con personas desaparecidas y daños en viviendas.
Impacto regional e internacional
El Ejecutivo venezolano informó que diversos gobiernos y organismos internacionales expresaron su solidaridad con el país y ofrecieron apoyo para afrontar la emergencia.
Entre los países mencionados figuran Estados Unidos, Panamá, Qatar, Cuba, Nicaragua, Türkiye, Jordania, Barbados, Colombia, Reino Unido, Brasil y México, además de organismos multilaterales y agencias internacionales.
La magnitud de los daños y el número total de víctimas aún no han sido determinados de manera definitiva, por lo que las evaluaciones continúan en desarrollo.
De confirmarse plenamente el alcance de los daños reportados por las autoridades, el evento podría convertirse en una de las emergencias naturales más relevantes registradas recientemente en Venezuela.
La interrupción de los servicios de transporte, la afectación de infraestructura crítica y el despliegue nacional de recursos de emergencia reflejan la complejidad de la situación y la necesidad de una respuesta coordinada tanto a nivel nacional como internacional.
“Pedimos calma, unidad y colaboración para facilitar las inspecciones y las labores de atención a la población afectada”, señaló Delcy Rodríguez, según la información difundida por el Ejecutivo.
Mientras continúan las operaciones de búsqueda, rescate y evaluación de daños, las autoridades venezolanas mantienen activo el estado de emergencia y el monitoreo permanente de las zonas afectadas. En las próximas horas se espera la publicación de nuevos balances oficiales que permitan dimensionar con mayor precisión el alcance de la situación y las necesidades de asistencia humanitaria.
