A pocos días del primer aniversario del colapso del establecimiento Jet Set, que dejó más de 200 fallecidos y cientos de heridos en Santo Domingo, el Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional ordenó la realización de un nuevo peritaje técnico independiente. La medida busca profundizar en las causas del siniestro y reforzar las garantías procesales en una fase determinante del proceso judicial.
Un paso técnico en medio del proceso judicial
La decisión está contenida en el Auto núm. 057-2026, emitido por el juez Reymundo Antonio Mejía Zorrilla, quien acogió parcialmente una solicitud presentada por la defensa. El tribunal consideró pertinente ampliar el análisis técnico sobre el colapso estructural ocurrido en abril de 2025, incorporando una evaluación independiente que complemente las pruebas ya existentes.
El objetivo central de esta medida es robustecer el expediente probatorio y garantizar que todas las partes cuenten con herramientas equitativas para sustentar sus argumentos. Según el fallo, el peritaje permitirá examinar aspectos clave como la calidad de los materiales, posibles fallas estructurales y factores externos que pudieron influir en el derrumbe.
El juez estableció un plazo de 30 días hábiles para la realización del estudio, subrayando la necesidad de evitar retrasos innecesarios en el proceso.
Garantías procesales y equilibrio entre las partes
El tribunal justificó su decisión señalando que la medida es “idónea, razonable y proporcional”, en línea con los principios constitucionales que rigen el sistema judicial dominicano. En particular, se hizo énfasis en la importancia de garantizar el derecho de defensa, entendido no solo como una formalidad, sino como una facultad real y efectiva.
En este sentido, la resolución apunta a asegurar la llamada “igualdad de armas”, un principio fundamental que busca equilibrar las capacidades de las partes en un litigio. Esto incluye la posibilidad de presentar pruebas, cuestionar evidencias y desarrollar una teoría del caso con respaldo técnico.
“El debido proceso no puede limitarse a lo formal, sino que debe garantizar condiciones reales de equidad”, se desprende del criterio adoptado por el tribunal.
Un momento sensible para la sociedad
La decisión judicial se produce en un contexto cargado de simbolismo. A medida que se acerca el primer aniversario de la tragedia, familiares de las víctimas y diversos sectores sociales han comenzado a organizar actos conmemorativos y espacios de reflexión.
El impacto del colapso del Jet Set sigue presente en la memoria colectiva del país, no solo por la magnitud de las pérdidas humanas, sino también por las secuelas físicas y emocionales que aún enfrentan los sobrevivientes.
Ante este escenario, el tribunal fue enfático en aclarar que la orden del peritaje no implica ningún juicio anticipado sobre responsabilidades. Su alcance es estrictamente procesal y responde a la necesidad de fortalecer la búsqueda de la verdad dentro del marco legal.
Antecedentes del caso
El desplome del establecimiento en abril de 2025 marcó uno de los episodios más trágicos en la historia reciente de la República Dominicana. Desde entonces, las investigaciones se han enfocado en determinar si hubo negligencia, fallas en la construcción o incumplimientos normativos que contribuyeran al desastre.
Diversos informes preliminares han apuntado a posibles irregularidades, aunque, hasta la fecha, no se han establecido conclusiones definitivas. La incorporación de un nuevo peritaje podría ser determinante para esclarecer los hechos y definir eventuales responsabilidades.
Especialistas en derecho consultados coinciden en que este tipo de decisiones forman parte del funcionamiento normal de un sistema judicial que prioriza el rigor y las garantías procesales.
Implicaciones del nuevo peritaje
La orden de realizar un estudio técnico independiente podría tener un impacto significativo en el desarrollo del caso. Dependiendo de sus hallazgos, el peritaje podría reforzar o cuestionar las hipótesis existentes, abriendo nuevas líneas de investigación.
Al mismo tiempo, la medida envía un mensaje sobre la importancia de construir decisiones judiciales sobre bases sólidas, especialmente en casos de alto impacto social.
El proceso continúa avanzando en medio de la expectativa pública, con el desafío de equilibrar la necesidad de justicia para las víctimas y el respeto irrestricto a las normas del debido proceso. En este contexto, el nuevo peritaje se perfila como una pieza clave para esclarecer uno de los casos más sensibles del país en los últimos años.
