El diablo viste a la moda 2 inició su recorrido internacional con cifras superiores a las expectativas de la industria cinematográfica. Según datos difundidos por Walt Disney Studios Motion Pictures y verificados por Box Office Mojo y el medio especializado Deadline, la producción superó los 50 millones de dólares en taquilla global antes de su estreno oficial en Estados Unidos.
El lanzamiento internacional
La secuela del exitoso filme estrenado en 2006 tuvo un despliegue anticipado en 35 mercados internacionales desde el 29 de abril, incluyendo Alemania, España, China, Brasil y México. Posteriormente, la distribución se amplió a un total de 45 territorios durante el fin de semana.
La estrategia de estreno buscó capitalizar el reconocimiento global de la franquicia y el interés acumulado durante casi dos décadas desde el lanzamiento de la primera película.

En Estados Unidos, la cinta debutó en aproximadamente 4,150 salas de cine, incluyendo formatos premium como PLF, DBOX y ScreenX, diseñados para potenciar la experiencia audiovisual y atraer a públicos de alto consumo cinematográfico.
La producción volvió a estar dirigida por David Frankel, responsable también de la película original.
Los mercados que impulsaron la recaudación
Entre los países con mayor aporte económico durante el estreno internacional destacan Italia, Brasil, Alemania y México, de acuerdo con cifras citadas por medios especializados.
Italia lideró la recaudación con 5.9 millones de dólares, seguida por Brasil con 3.2 millones, Alemania con 3.1 millones y México con 3 millones.
El comportamiento de la taquilla en América Latina ha sido observado con especial interés por la industria, debido al crecimiento sostenido del consumo cinematográfico en la región y al peso de mercados como Brasil y México en los estrenos globales.
Comparaciones con otros grandes estrenos
El desempeño inicial de El diablo viste a la moda 2 ha sido comparado por analistas con lanzamientos recientes de gran escala en Hollywood.
Según datos de la industria, las cifras del preestreno se aproximan a producciones como Thunderbolts, que obtuvo 11.5 millones de dólares en funciones anticipadas, y La Sirenita, que registró 10.3 millones en ese mismo segmento.
La película original, El diablo viste a la moda, alcanzó una recaudación global de 326.5 millones de dólares y se consolidó como una de las producciones más influyentes del cine comercial de mediados de los años 2000.
Lo que se sabe sobre la recepción del público
La nueva entrega ha mostrado una recepción favorable entre críticos y espectadores. De acuerdo con el portal especializado Rotten Tomatoes, la secuela acumula una aprobación del 88 %, superando el 76 % registrado por la cinta original.
Analistas del sector consideran que la nostalgia asociada a la franquicia, combinada con una campaña de marketing internacional agresiva, ha sido clave para el sólido desempeño inicial.
“La película podría convertirse en uno de los mayores éxitos comerciales del año”, señalan estimaciones citadas por medios especializados de la industria.
El sólido debut de El diablo viste a la moda 2 refleja la vigencia comercial de las franquicias cinematográficas basadas en propiedades culturales consolidadas. En un mercado donde los estudios buscan reducir riesgos financieros, las secuelas y producciones con reconocimiento global continúan dominando las estrategias de inversión de Hollywood.
Asimismo, el desempeño internacional confirma el creciente peso de los mercados fuera de Estados Unidos en la rentabilidad de las grandes producciones, especialmente en América Latina y Europa.
Con un presupuesto cercano a los 100 millones de dólares, expertos de la industria proyectan que la película podría alcanzar entre 170 y 180 millones de dólares durante su primer fin de semana global, aunque estas cifras aún no han sido confirmadas oficialmente.
El arranque comercial de El diablo viste a la moda 2 posiciona a la producción como uno de los lanzamientos cinematográficos más relevantes de 2026. A medida que avance su estreno global, la atención de la industria estará centrada en determinar si la secuela logra igualar o superar el impacto cultural y financiero alcanzado por la película original hace casi veinte años.
