La ministra de Interior y Policía de República Dominicana, Faride Raful, encabezó este lunes una mesa de trabajo junto a responsables de seguridad, justicia y transporte para coordinar un plan integral orientado a mejorar el ordenamiento del tránsito y reducir los riesgos viales en el país.
La iniciativa surge en medio de una creciente preocupación pública por los accidentes de tránsito y por recientes episodios de violencia asociados al caos vehicular, entre ellos la muerte del conductor Deivy Carlos Abreu Quezada tras un incidente con motoristas.
Autoridades buscan una estrategia coordinada
El encuentro reunió a representantes de las principales instituciones vinculadas a la seguridad y la movilidad urbana en República Dominicana.
Participaron la procuradora general, Yeni Berenice Reynoso; el director del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant), Milton Morrison; el director de la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett), Pascual Cruz Méndez; el director de la Policía Nacional, Andrés Modesto Cruz Cruz; y el director ejecutivo del Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 9-1-1, Randolfo Rijo Gómez.
Según explicó Raful a través de la red social X, la jornada incluyó un diagnóstico institucional, el levantamiento de brechas operativas y el diseño de una hoja de ruta con metas medibles.
“Seguimos articulando esfuerzos para reducir riesgos, fortalecer el control y garantizar vías más seguras para todos”, expresó la ministra en su publicación oficial.
El nuevo impulso gubernamental
El debate sobre seguridad vial ha cobrado fuerza en República Dominicana tras varios accidentes mortales registrados en las últimas semanas y ante las críticas por el incumplimiento de las normas de tránsito.
El caso que más repercusión ha generado recientemente fue la muerte de Deivy Carlos Abreu Quezada, conductor de un camión recolector de desechos sólidos, quien falleció tras un altercado con un grupo de motoristas, según reportes difundidos por medios locales.
El incidente reactivó las demandas de distintos sectores para endurecer las sanciones por infracciones de tránsito y reforzar los mecanismos de fiscalización vehicular.
Lo que proponen los sectores del transporte
El presidente de la Central Nacional de Transportistas Unificados, William Pérez Figuereo, afirmó recientemente que el país necesita fortalecer la cultura de respeto a las normas viales y aplicar sanciones más estrictas a quienes incumplen la ley.
De acuerdo con declaraciones ofrecidas al periódico Listín Diario, el dirigente transportista señaló que parte del problema radica en el deterioro mecánico de numerosos vehículos y en la falta de controles técnicos eficaces.
Pérez Figuereo sostuvo que muchas unidades circulan en condiciones inadecuadas y que persisten prácticas peligrosas como el uso irregular de carriles, el exceso de velocidad y las maniobras imprudentes.
En paralelo, el dirigente sindical y abogado Mario Díaz propuso la aplicación inmediata de la inspección técnica vehicular contemplada en la legislación dominicana.
Asimismo, planteó la posibilidad de prohibir temporalmente la importación de motocicletas y establecer mayores controles sobre el parque vehicular existente, especialmente en el segmento de motocicletas, uno de los más numerosos del país.
Accidentes y presión pública
La preocupación por la seguridad vial se ha convertido en uno de los principales debates públicos en República Dominicana, país que registra altos índices de accidentes de tránsito en comparación con otras naciones de América Latina y el Caribe, según informes de organismos internacionales y estadísticas oficiales difundidas en años recientes.
En un editorial publicado el pasado 22 de abril bajo el título “La misma imprudencia, el mismo caos”, el diario Listín Diario describió múltiples accidentes ocurridos en distintas provincias dominicanas que dejaron decenas de muertos y heridos.
El editorial también cuestionó las prácticas de conducción de algunos transportistas y motoconchistas, al señalar irregularidades como exceso de velocidad, uso indebido de carriles y circulación de vehículos con fallas mecánicas visibles.
El debate sobre movilidad y seguridad vial trasciende el ámbito local debido al impacto económico, sanitario y social que generan los accidentes de tránsito en América Latina.
Especialistas en transporte han advertido que los sistemas urbanos de la región enfrentan desafíos similares relacionados con una fiscalización limitada, el crecimiento acelerado del parque vehicular y debilidades en la infraestructura vial.
En República Dominicana, el Gobierno busca ahora consolidar una estrategia interinstitucional que combine prevención, regulación y aplicación de la ley para reducir los niveles de siniestralidad.
La mesa de trabajo liderada por Faride Raful representa uno de los esfuerzos más recientes del Gobierno dominicano para responder a la presión social por una mayor seguridad vial y un mejor control del tránsito.
Las autoridades aún no han anunciado medidas concretas ni fechas de implementación. Sin embargo, la elaboración de una hoja de ruta conjunta podría marcar el inicio de nuevas regulaciones y operativos dirigidos a transformar la movilidad urbana y disminuir los accidentes en el país.
