El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha convocado este martes una videoconferencia con los líderes del G7 para discutir las consecuencias económicas de la guerra en Oriente Medio, con especial atención a la situación energética global. La reunión, que se llevará a cabo a las 15:00 horas locales, será la primera dedicada exclusivamente a evaluar el impacto económico del conflicto en curso, especialmente sobre los mercados energéticos y las posibles acciones para mitigar sus efectos en las economías mundiales.
Según fuentes del Elíseo, la videoconferencia tiene como objetivo coordinar una respuesta eficaz ante la crisis provocada por el conflicto que comenzó el pasado 1 de marzo con los ataques conjuntos de Israel y Estados Unidos contra Irán. La coordinación económica entre las principales economías industrializadas es vista como un factor crucial para estabilizar la situación.
La reunión se produce después de dos encuentros previos, uno entre los ministros de Finanzas y otro entre los titulares de Energía del G7, con el objetivo de alinear esfuerzos en torno a las estrategias económicas para abordar la crisis.
El ministro de Economía de Francia, Roland Lescure, aseguró que los países del G7 están preparados para actuar de manera urgente y con todas las herramientas a su disposición para estabilizar los precios del petróleo, especialmente debido a la creciente tensión por las amenazas de Irán sobre el estrecho de Ormuz, un punto clave en el comercio energético mundial.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó el ataque de las fuerzas estadounidenses, que destruyeron diez barcos minadores iraníes en el estrecho de Ormuz, donde las amenazas iraníes de bloquear el paso de petróleo han generado temores de un conflicto a gran escala. Trump había advertido previamente sobre las consecuencias de convertir el estrecho en un campo minado, dejando abierta la posibilidad de una respuesta militar aún más contundente.
Con el mercado energético bajo presión, los líderes del G7 buscan encontrar soluciones concertadas para asegurar el flujo de energía y evitar mayores repercusiones en la economía global.