La disputa por la presidencia de Perú entró en una nueva fase este lunes después de que el candidato izquierdista Roberto Sánchez solicitara la anulación de los votos emitidos por peruanos en el extranjero. La petición se produce cuando el conteo oficial se acerca a su fase final y mantiene una estrecha ventaja para la candidata conservadora Keiko Fujimori.
Según los resultados oficiales disponibles hasta el momento, con el 99,71 % de las actas procesadas, Fujimori registra el 50,11 % de los votos válidos, frente al 49,88 % obtenido por Sánchez.

La diferencia entre ambos candidatos ronda los 40.600 sufragios, una cifra que mantiene la incertidumbre política en uno de los procesos electorales más ajustados de la historia reciente del país sudamericano.
Sánchez sostiene que el proceso electoral se vio afectado por modificaciones aplicadas al sistema de recepción de actas provenientes del extranjero durante la segunda vuelta celebrada el 7 de junio.
Cómo surgió la controversia
De acuerdo con el candidato de Juntos por el Perú, la Cancillería solicitó a los organismos electorales que las actas elaboradas en las oficinas consulares fueran enviadas físicamente a Lima, prescindiendo del sistema de digitalización utilizado durante la primera vuelta electoral.
El dirigente argumenta que esta decisión generó retrasos y cuestionamientos sobre la seguridad del traslado de la documentación electoral.
Según sus cálculos, al excluir los votos procedentes del exterior, los porcentajes se invertirían y Sánchez alcanzaría el 50,11 % de los votos válidos, superando por más de 40.000 sufragios a Fujimori.
No obstante, las autoridades electorales aún no han validado esa interpretación ni han emitido un pronunciamiento favorable a la solicitud presentada por el candidato.
Las denuncias contra la Cancillería
La agrupación Juntos por el Perú denunció al canciller Carlos Pareja por presuntos delitos relacionados con el proceso electoral.
El partido sostiene que el sistema de custodia y traslado de las actas fue modificado de manera injustificada y que el envío mediante valijas diplomáticas habría incumplido estándares adecuados de seguridad.
Sánchez considera que la cadena de custodia de la documentación electoral pudo verse comprometida durante el traslado de las actas desde las representaciones diplomáticas hasta territorio peruano.
La respuesta del Gobierno
El canciller Carlos Pareja rechazó públicamente cualquier acusación de manipulación o interferencia en el proceso electoral.
El funcionario afirmó que ninguna de las instituciones encargadas de supervisar la elección ha reportado irregularidades que respalden las denuncias formuladas por el partido de Sánchez.
Según Pareja, organismos como la Contraloría General de la República, la Defensoría del Pueblo, observadores internacionales y representantes de los partidos políticos no identificaron anomalías en la votación realizada en el exterior.
Asimismo, señaló que esperará las decisiones de las autoridades electorales competentes y ejercerá su derecho a la defensa a través de los canales institucionales correspondientes.
Lo que falta para concluir el proceso
El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) mantiene pendientes varias apelaciones y solicitudes relacionadas con actas observadas e impugnadas.
Según la información oficial, aún deben resolverse 43 apelaciones y 23 audiencias vinculadas al recuento de votos antes de cerrar definitivamente el cómputo nacional.
La resolución de estos recursos será determinante para la proclamación oficial del ganador de la segunda vuelta presidencial.
La controversia se produce en un momento especialmente sensible para Perú, una de las principales economías de América Latina.
La demora en la confirmación definitiva de los resultados genera incertidumbre sobre la transición política y la conformación del próximo gobierno.
Analistas consideran que la rapidez y la transparencia en la resolución de las impugnaciones serán claves para fortalecer la confianza pública en las instituciones electorales y preservar la estabilidad democrática del país.
“Cada día de retraso en conocer los resultados es un día que se pierde para un proceso de transición”, afirmó Keiko Fujimori al referirse al avance del escrutinio.
Mientras el Jurado Nacional de Elecciones continúa evaluando los recursos pendientes, la disputa presidencial peruana sigue abierta en los ámbitos político y jurídico. La decisión sobre las impugnaciones y las solicitudes relacionadas con el voto exterior podría marcar el desenlace definitivo de una elección que mantiene en vilo al país y atrae la atención de observadores internacionales por sus implicaciones democráticas y regionales.
