El Centro de Operaciones de Emergencias (COE) informó este martes que mantiene y amplió los niveles de alerta en distintas provincias de la República Dominicana debido a la persistencia de lluvias asociadas a una vaguada y a un sistema frontal. Las autoridades advirtieron sobre posibles inundaciones repentinas, crecidas de ríos y deslizamientos de tierra en varias regiones del país.
Según el organismo de protección civil, diez provincias permanecen en alerta amarilla debido al mayor nivel de riesgo asociado a las precipitaciones.
Las demarcaciones son: Samaná, Puerto Plata, Hermanas Mirabal, Espaillat, María Trinidad Sánchez, Monseñor Nouel, Santiago, La Vega, Duarte especialmente en la zona del Bajo Yuna y Sánchez Ramírez.
En tanto, otras 13 provincias y el Distrito Nacional continúan bajo alerta verde. Entre ellas figuran Santiago Rodríguez, San Juan, San José de Ocoa, Peravia y La Altagracia.
Las condiciones atmosféricas
De acuerdo con los boletines emitidos por el Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet) y el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (Indrhi), las condiciones atmosféricas seguirán favoreciendo la ocurrencia de lluvias de intensidad variable en gran parte del territorio nacional.
Las autoridades explicaron que durante la mañana se prevén nublados acompañados de chubascos moderados y posibles tronadas en provincias del este, nordeste y la región del Cibao.
Asimismo, en horas de la tarde y la noche, la incidencia de una vaguada asociada a un sistema frontal, junto a otra perturbación en niveles altos de la troposfera, podría generar aguaceros fuertes, tormentas eléctricas y ráfagas de viento en amplias zonas del país.
Humedad acumulada y riesgo de inundaciones
El COE señaló que la continuidad de las alertas también responde a la saturación de los suelos tras las lluvias registradas en los últimos cinco días.
Esta acumulación de humedad incrementa el riesgo de inundaciones urbanas y rurales, así como posibles deslizamientos de tierra en comunidades vulnerables ubicadas en zonas montañosas, cercanas a ríos y cañadas.
“Las condiciones del suelo elevan significativamente el riesgo de inundaciones repentinas y deslizamientos”, advirtió el organismo en su boletín preventivo.
Restricciones y advertencias oficiales
Las autoridades reiteraron la prohibición de cruzar ríos, arroyos y cañadas con altos volúmenes de agua, debido al peligro que representan las corrientes y la turbidez.
Además, se mantiene la restricción del uso recreativo de balnearios y cuerpos de agua en provincias bajo alerta, con especial atención en la cuenca de la presa de Valdesia. El Comité de Operación de Presas y Embalses informó que continúa prohibido el acceso de bañistas al río Nizao mientras se desarrollan labores de regulación hidráulica.
El organismo exhortó a padres y tutores a supervisar a los menores de edad y evitar que se acerquen a ríos o balnearios en zonas afectadas por las lluvias.
Asimismo, recomendó a los conductores extremar la precaución en carreteras y autopistas debido a la reducción de visibilidad y a posibles acumulaciones de agua en la vía.
Implicaciones de la situación meteorológica
La situación meteorológica mantiene en vigilancia a los organismos de emergencia y protección civil ante la posibilidad de afectaciones rápidas en comunidades vulnerables.
En temporadas de lluvias intensas, fenómenos asociados a vaguadas y sistemas frontales suelen provocar interrupciones del tránsito, daños a infraestructuras y desplazamientos preventivos de familias en distintas provincias del país.
El monitoreo constante de las condiciones climáticas resulta clave en zonas históricamente propensas a inundaciones, especialmente en áreas cercanas a cuencas hidrográficas y terrenos inestables.
El COE informó que continuará evaluando la evolución de las condiciones atmosféricas y no descarta modificar los niveles de alerta en las próximas horas, dependiendo del comportamiento de las lluvias.
Las autoridades recomendaron a la población mantenerse atenta a los boletines oficiales y seguir las orientaciones de los organismos de emergencia para reducir riesgos ante posibles inundaciones y deslizamientos de tierra.
