El bombardeo alcanzó Qom en un momento especialmente delicado para la cúpula iraní. Según diversas fuentes, el ataque se produjo cuando los miembros del consejo encargado de la sucesión se disponían a votar, con las papeletas ya en la mano. No obstante, no estaban presentes los 88 integrantes habituales del órgano, de acuerdo con la misma información.
La ofensiva forma parte de la operación militar iniciada hace tres días por Israel con el respaldo de Estados Unidos. Desde entonces, medios israelíes han asegurado que el líder supremo, Alí Jameneí, habría fallecido, una versión que hasta ahora no ha sido confirmada oficialmente por Teherán.
Un mensaje en farsi antes del ataque
Horas antes del bombardeo, el servicio de inteligencia israelí, el Mossad, difundió su primer mensaje público en dos meses. Se trató de un video en farsi en el que varias figuras destacadas del liderazgo iraní aparecían representadas como fichas de dominó cayendo en cadena.
La grabación concluía con una frase directa: “Da igual quién sea elegido hoy, ya sabe su destino”. Analistas interpretaron el mensaje como una advertencia explícita dirigida a cualquier dirigente que aspire a asumir el liderazgo del régimen iraní en el actual contexto de incertidumbre.
Netanyahu endurece el discurso
En su primera entrevista desde el inicio de la operación, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó que el sistema político iraní es “irreformable” y sostuvo que un eventual colapso del régimen podría propiciar una nueva ola de reconocimientos diplomáticos hacia Israel por parte de países árabes y musulmanes.
El ataque en Qom marca, según expertos en geopolítica regional, un punto de inflexión en el conflicto. No se trata únicamente de acciones contra infraestructuras o instalaciones militares, sino de una intervención que incide directamente en el proceso institucional de sucesión del poder en la República Islámica, lo que eleva significativamente la tensión en la región.