Moscú.– Las recientes operaciones militares ordenadas por el presidente estadounidense Donald Trump contra Irán han provocado una fuerte reacción desde Moscú. Dmitri Medvédev, vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia, calificó la decisión como un grave error estratégico que, a su entender, podría alterar el equilibrio de poder en Medio Oriente.
Para el dirigente ruso, la ofensiva conjunta con Israel no solo incrementa la vulnerabilidad de ambos países ante posibles represalias, sino que también empuja a Irán a adoptar posturas más firmes en el plano militar y nuclear. En este contexto, advirtió que Teherán podría acelerar su programa de desarrollo atómico como respuesta disuasiva.
Medvédev sostuvo que la muerte del ayatolá Alí Jamenei añade un componente de alta sensibilidad política y religiosa que podría radicalizar aún más el escenario regional. Desde la óptica del Kremlin, la combinación de factores militares y simbólicos eleva el riesgo de una confrontación indirecta entre potencias.
Si bien afirmó que técnicamente no se ha iniciado una Tercera Guerra Mundial, subrayó que la persistencia de políticas orientadas a forzar un cambio de régimen podría desencadenar un conflicto de mayor envergadura. “Cualquier incidente puede actuar como detonante”, advirtió.
Analistas internacionales coinciden en que el desarrollo de los próximos días será clave para determinar si la crisis se encamina hacia la negociación o hacia una espiral de mayor confrontación.