La suspensión de procesos de compras y contrataciones en el Servicio Nacional de Salud (SNS), ordenada por su nuevo director ejecutivo, Julio César Landrón, ha generado preocupación entre proveedores del sistema público. La medida afecta licitaciones y adquisiciones de equipos médicos, insumos y mobiliario que, según los suplidores, ya habían sido adjudicadas y notificadas conforme a la ley.
Empresarios aseguran que varios contratos estaban en fase de registro y que, en cumplimiento de esos compromisos, realizaron compras en el extranjero y asumieron obligaciones financieras. Sin embargo, al notificar la llegada de mercancías, fueron informados de que los procesos estaban suspendidos, sin una explicación formal.
Los proveedores advierten que la situación crea incertidumbre jurídica y riesgo para el abastecimiento hospitalario. Aunque reconocen el derecho de la nueva administración a revisar expedientes, piden decisiones formales que aclaren el estatus de cada proceso, respeto a las adjudicaciones notificadas y la apertura de un canal de diálogo que garantice seguridad jurídica y continuidad en el suministro de los centros de salud públicos.