La revolución técnica que prepara la Fórmula 1 para 2026 no ha dejado indiferente a Max Verstappen. El cuatro veces campeón del mundo expresó su descontento con los nuevos monoplazas, asegurando que la experiencia al volante dista de lo que históricamente ha definido a la categoría.
Durante las pruebas de pretemporada, el piloto neerlandés fue directo al evaluar los cambios reglamentarios que introducen autos más compactos y ligeros, con un mayor protagonismo de la gestión energética a través de baterías y sistemas eléctricos. “No es nada divertido de conducir”, comentó en declaraciones a Sky Sport, comparando el concepto con una versión extrema de la Fórmula E, donde la administración de energía es clave.
Según Verstappen, uno de los principales retos será equilibrar el uso de energía en circuitos exigentes como Melbourne, sede del Gran Premio de Australia que abrirá la temporada. A su juicio, el enfoque actual modifica la esencia tradicional de la F1. “Ya no es la sensación original”, afirmó.
El neerlandés marcó el segundo mejor tiempo en la primera jornada de ensayos, pero no participó en el segundo día.
Ferrari muestra señales positivas
Mientras Red Bull lidiaba con ajustes técnicos —incluyendo problemas que retrasaron la salida a pista de Isack Hadjar—, Ferrari dejó una imagen alentadora. Charles Leclerc fue el más rápido en la segunda jornada, superando por medio segundo al campeón vigente Lando Norris.
El piloto de McLaren, que había liderado el miércoles, fue también el más activo en pista con 149 vueltas, una distancia que casi triplica la duración de un Gran Premio en Bahréin. Para Ferrari, el rendimiento de Leclerc supone una inyección de optimismo tras una temporada 2025 sin victorias.
Oliver Bearman colocó a Haas en la tercera posición del día, consolidando el buen arranque del equipo estadounidense, que ya había mostrado competitividad con Esteban Ocon en la jornada previa.
Mercedes, en cambio, enfrentó inconvenientes: el joven Kimi Antonelli apenas completó tres vueltas antes de ceder el monoplaza a George Russell. Cabe recordar que, en estas pruebas, cada escudería solo puede utilizar un auto en pista por sesión. Lewis Hamilton, ahora en Ferrari, tampoco participó en la jornada del jueves.
Con tres días de ensayos esta semana y otros tres programados para la próxima, los equipos continúan afinando detalles de cara a una temporada que, incluso antes de comenzar, ya genera debate sobre la identidad y el futuro de la Fórmula 1.